Descripción
Este libro no es más que una pequeña muestra del poliedro que somos y habla de la música que suena por los caminos de ida y vuelta que hemos habitado.
La música de este poliedro es el ritmo del latido de un hombre común y sus circunstancias.“Si arde la imagen
o el reflejo de quien inicia el fuego
para que nazcan nuevos brotes verdes de las nuevas cenizas
a través del tamiz que al tiempo va a cribar
y se abandonan al levante cruel,
se queman los colores.Si arde la letra
o el eco de palabras que nunca se escucharon
en la pira de escarcha alimentadapor el frío que a la emoción retieneporque el teléfono colgó la frase en la primera sílaba,
se quema el verbo.Si arde la mano
o el instrumento que la llama aplica
para incendiar lo diferente a él,
lo que juzga distinto suponiendo una afrenta
y atiza los rescoldos donde las chispas crujen
por encima del humo cegador,
se quema el hombre.”





Valoraciones
No hay valoraciones aún.