Descripción
La lengua maliciosa: lengua que ofrece tropiezos, el descalabro de la referencia certera, de los significados a resguardo del equívoco. ¿Estamos dispuestos a admitir y a aceptar —y si lo estamos , cuánto — que el lenguaje no es un instrumento de comunicación? ¿Podemos soportar —y si podemos, cuánto— el hecho de que el sentido de lo que decimos no se aloje en ni provenga de nosotros los hablantes (de nuestro interior, de nuestra mente) y que, además, se fragüe en el acto de escucha? De nuevo: tropiezos, descalabro de la referencia certera, de la equilibrada y apacible denotación.
Lo que tenemos es, por doquier, ruidos, interferencias, agujeros y oblicuidades; desplazamientos, diseminaciones e inseminaciones producidos por el decir. Lo que tenemos es, en definitiva, lenguaje.





Valoraciones
No hay valoraciones aún.