Descripción
Todos sabemos donde estás ahora:
oculto y a merced de las corrientes.
Vado en origen, parangón de puentes
por tu beldad antigua y seductora.Sé que nos miras con desesperanza
desde el fondo de un alma que no alegra
y nos gritas con voz ahogada y negra
desde lo más hondo con destemplanza.Y te pierdes, hermoso, olvidado,
singular, armónico, admirado…
Las Náyades te clavan sus puñalesy lloras por tus ojos desiguales
mientras dices: ¡yo fui paso obligado!
Y reclamas – en justicia – ser salvado.Por.., no me conformo con tu suerte
y, aunque sean palabras que lleve el viento,
te canto y te exalto para tenerte.





Valoraciones
No hay valoraciones aún.