Descripción
En este testimonio íntimo y poético, Yesgla comparte una historia real sobre amor, pérdida, familia y fe. A través de su propia experiencia, la autora nos enseña que no hay vida perfecta, pero sí una vida con propósito:que el dolor también puede ser maestro y que las cicatrices pueden convertirse en flores.Cada página es una invitación a soltar, agradecer y renacer con la certeza de que la luz siempre vuelve. Porque la verdadera fuerza no está en resistirlo todo, sino en seguir amando la vida incluso cuando cambia de color.«No me rompí: me formé.Y en cada cicatriz descubrí la fuerza de la vida.»





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